4 pilares para una vida en equilibrio

Stephen Covey, que en paz descanse, hablaba en su libro “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” de 4 pilares básicos sobre los que fundamentar una vida en equilibrio: mente, cuerpo, sociedad y espiritualidad. Según lo veo yo, los dos primeros se centran en el crecimiento individual. El tercero está volcado en los demás y el cuarto en el sentido de transcendencia.

Desarrollar la mente leyendo buenas lecturas, aprendiendo nuevas cosas, escribiendo, estudiando, meditando.

Fortalecer y cuidar el cuerpo con una buena nutrición e hidratación, ejercicio físico tanto aeróbico como anaeróbico y practicar sencillos hábitos saludables.

Cultivar las relaciones sociales, los amigos, aportar algo a tu sociedad, hacer voluntariado, dejar tu huella en este mundo, en todas y cada una de las personas con las que te cruzas en tu camino.

Por último pero no menos importante, rezar, en el sentido que tú le quieras dar de acorde a tus creencias, pero buscar la transcendencia de este mundo en el más allá, en el Ser supremo y Creador.

Todos sabemos de qué pie cojeamos cada uno y en qué nos hace falta mejorar especialmente.

Me parece que estos 4 pilares, tan sencillos pero a la vez tan completos abarcan todas las posibles facetas de desarrollo y crecimiento del ser humano que busca por encima de todo la felicidad.

Todo esto no es nuevo. Ya hace siglos, los maestros yogis también establecieron 4 claves para una vida sana: alimentación, meditación, ejercicio físico (los famosos asanas del yoga) y respiración. A fin de cuentas todo es siempre lo mismo. Son los principios fundamentales y básicos que se transmiten de generación en generación independientemente del lugar, la religión o las creencias: cuidar el cuerpo, la mente y el alma.

Empieza por aquello que más te hace falta. A nada que tengas un poquito de cuidado y disciplina, no es tan complicado si te lo propones en serio. Pronto empezarás a tomarlo como un hábito y te será cada vez más fácil y sobre todo muy reconfortante. Tu vida te lo agradecerá.

Be Happy!

Un abrazo,

Carlos