Recuperando la paz interior

abril 24th, 2015 | Posted by carlosfernandezgallardo in Calidad de vida

¿Otro día más de estrés y de no parar? En nuestra vida cotidiana y agitada hay infinidad de cosas que nos quitan la paz. Excesivas preocupaciones, sobrecarga laboral, querer hacer muchas cosas, querer estar en todos los sitios. Todo esto hace que sintamos que nos faltan horas al día. La absorción a la que nos vemos sometidos por la tecnología o los cambios continuos y tan repentinos de nuestra sociedad por los que nos sentimos arrastrados a velocidad vertiginosa nos ponen a diario en situaciones límite con alto nivel de estrés.

Pero en medio de todo este caos, es posible encontrar un rincón en tu interior en donde refugiarse, coger energías y hallar esa paz natural que parece querer esfumarse. No hay necesidad de huir a ningún lado.

¿Sabes ya que te da a ti esa paz? Y lo más importante, ¿sabrías como encontrarla?

De forma temporal, encontramos paz en unas buenas vacaciones, evadiéndonos a un lugar de descanso o en actividades lúdicas los fines de semana o quizás en practicar algún deporte con regularidad. Pero esta paz es efímera y se esfuma pronto. Entonces, ¿dónde encontrar una paz más duradera que un fin de semana o unas horas de deporte? Tal vez sea el pensar a diario en tus seres queridos y sentirte agradecido por cuanto te rodea; tal vez sea empezar cada día con unos breves ejercicios de relajación y respiración, o porqué no, con un rato de oración. Sea lo que fuere lo que encuentres que te da paz, creo que en definitiva se resume en trascenderse de las cosas mundanas y dejar que tu espíritu, alma o como lo quieras llamar se encuentre con su Esencia.

En fin, cada uno debe descubrir su método. No es fácil pero ahí está el reto. El reto de todos y cada uno de nuestros días para encontrar la fuente de esa paz duradera. Dejar a un lado las preocupaciones o cosas desagradables del día anterior y comenzar una nueva mañana como una nueva oportunidad en la que el futuro está por escribir y nosotros somos los autores del momento presente.

No tengas miedo ante la incertidumbre del futuro; no te preocupes por las cosas que pueden llegar a pasar y que la mayoría de las veces nunca pasan. Siéntete agradecido por cómo eres, por lo que haces, por las cosas que tienes (en ese orden) y por encima de todo, por todo el amor que te rodea. Mi padre me decía cuando yo era pequeño que preocuparse significaba “ocuparse antes de tiempo”. Ocupémonos pues de lo que tenemos entre manos que ya es bastante y dejemos al porvenir y a la providencia que nos sorprendan. Hay una frase del nuevo testamento que seguro que alguna vez la habéis oído y que a mi me reconforta leerla y pensar en ello:

“No os preocupéis por el día de mañana, pues el mañana se preocupará de sí mismo. Basta con las preocupaciones de cada día”

Bien, ya para terminar, por favor, no te olvides del humor. Fundamental. Esa chispa vital que es capaz de dar la vuelta a la tortilla a cualquier situación. Te dejo con este divertido vídeo:

Un abrazo,

Carlos

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